martes, 31 de enero de 2012

El lado oscuro de Cenicienta

A veces las personas se sienten seguras viviendo en un mundo de dos dimensiones, como el Planilandia de Edwin Abbott… un mundo con límites bien definidos y delineados; sin nada extraordinaria ni oscuro que trascienda la realidad inmediata.
Raras veces las personas comunes (excepción exenta de este generalismo; los lectores de Cuentos al Contemporáneo) se plantean una realidad como George Orwell la pinta en “1984”… (Novela que inspiraría la serie televisiva “Gran Hermano”) Una realidad donde la tecnología se encarga de encerrar a las personas en una red de vigilancia…
La llamada “sociedad orwelliana” no es tan ajena a nuestro mundo; desde redes sociales que venden información de sus usuarios a multinacionales al reciente caso en la Republica Argentina, donde el gobierno promueve el uso de la tarjeta electrónica SUBE a nivel nacional para el uso en servicios de transporte… tarjeta asociada por DNI al usuario, y usada con alevosía para guardar información de los usuarios… Según revelara Annonymus al interceptar y desviar paquetes de datos de servidores del gobierno; ellos saben a qué hora viajas… y adonde viajas… y quien eres…

Luego de este desahogo y suspiro editorial ante la confirmación de un temor siempre presente, pasaremos al abordaje de otra realidad oscura, que parece oculta en los tortuosos pensamientos del hombre, pero que está presente como una sombra tangible en nuestro mundo…

En esta madrugada disertaremos sobre la otra cenicienta.
Porque ahora Ud. querido lector, está al tanto de que hay otra cenicienta además de la que Disney le ha inculcado.

Es un cuento de la tradición oral de los pueblos europeos, en primera instancia no debe extrañarnos que haya muchas versiones; en Alemania es conocida como Aschenputtel, Cendrillon en Francia, Assepoester en Holandés, Cinderella en inglés, Cenerentola en italian y Ventafocs en catalán. En Grecia es conocida como η σταχτοπούτα (i stachtopouta), en Hungría como Hamupipőke, en Suecia como Askungen, en Rusia es llamada Soluschka, en Polonia Kopciuszek y en República Checa Popelka. Siendo las dos versiones más conocidas y difundidas la francesa de Perrault y la alemana de los hermanos Grimm.

Disney realizó en 1950 la versión de la Cenicienta de Perrault, la cual difiere argumentalmente de la de los hermanos Grimm y es, a grandes rasgos, la versión más conocida en América; por mano de Disney.
A continuación resumiré una traducción directa del cuento en alemán, escrito en 1857 por los hermanos Grimm, hecha por Juan Luis Dammert, al que otorgo los créditos de difundir la versión original.

La historia comienza con la muerte, la muerte de una mujer buen corazón, madre de una doncella de igualmente buen corazón. Tal parece que antes que hubiera pasado un año, el hombre decidió cortar con su soledad volviéndose a casar.
La nueva mujer trajo a sus dos hijas con ella y se instalaron en la nueva casa. Aunque de buen aspecto, no eran personas de buen corazón. Y muy pronto comenzaron a hostigar a la joven protagonista; viviendo como una sirvienta en la cocina, mal vestida y sucia, la joven se levantaba antes que el sol para comenzar sus faenas.
Para complicarle un poco más la existencia, sus hermanastras mezclaban alverjas y lentejas en las cenizas de la chimenea; por lo que ella debía pasarse todo el día separándolas.

Hasta aquí, hagamos una pausa, una pregunta interesante y sugestiva es donde diablos estaba el padre de cenicienta, y porque permitía semejante flagelo a su hija; hija de su amor muerto.
Más allá de que podamos deducir superficialidad al casarse con una mujer linda aunque malvada, y negligencia por no importarle la posición familiar de su primogénita, Disney solucionaba este problema haciendo morir también al padre de cenicienta, creo recordar.

No obstante, en nuestro relato el padre hace una aparición fugaz, en la que pregunta a sus hijas que le gustaría que les trajera del pueblo; una quiere vestidos, la otra joyas, pero curiosamente Cenicienta pide únicamente “la primera ramita que roce su sombrero a la hora del regreso.”
El padre cumple los regalos, y Cenicienta clava la ramita en la tumba de su madre (psicólogos, atentos a ese detalle). A fuerza de lágrimas la ramita retoña y crece un árbol de avellano.
A fuerza de ir a llorar y rezar al árbol de avellano, Cenicienta se hace amiga de las palomas que se posaban en sus ramas. Las cuales actuaran en esta historia reemplazando la providencia mágica del hada madrina en las otras versiones.

Llegamos entonces, al bien recordado momento en el que el príncipe del reino celebra la suntuosa fiesta y la negativa de la madrasta ante el pedido de Cenicienta de, imponiéndole gravosas condiciones para ir (siendo al fin y al cabo una burla, ya que no pensaba dejarla ir de cualquier modo). Finalmente Cenicienta clama a las aves del cielo, que acuden y la ayudan a completar sus tareas, y también otorgándole un lujoso vestido.
Ya en el baile, la gracia de la joven hace que se convierta en la pareja de baile del príncipe. Cuando se hace tarde, ella se escabulle hasta su casa (a pesar del intento del príncipe de seguirla, cosa que hizo hasta la puerta) y ocupa nuevamente su rol ceniciento.

Al día siguiente se repite la escena del realismo mágico, solo que esta vez las aves del cielo le dan un vestido aun más lujoso y zapatitos de oro. El flirteo del príncipe se repite, salvo que esta vez el príncipe le tiene una celada untando con resina los escalones; de modo que Cenicienta se dejó pegado el zapatito izquierdo en ellos.
Al otro día comenzaron las pesquisas del príncipe en casa de Cenicienta (igual que el momento gore del relato). Le pide al padre que llame a sus hijas; las hermanas se alegraron, porque tenían bonitos pies. No obstante la hermana mayor no pudo meter su gran dedo gordo en él, por lo que su madre le tendió un cuchillo diciéndole; "córtate el dedo gordo. Cuando seas reina no tendrás que caminar más". (Vale recordar que la madrasta era tan negligente con sus hijos como el padre de Cenicienta).
La chica se amputó el dedo en una maniobra quirúrgica improvisada e inapropiada y carente de elementos antisépticos solamente por su codicia, se aguantó su dolor y se fue con el príncipe.
Al pasar frente al avellano, unas palomas cantaron los siguientes versos;

Óyelo óyelo bien
hay sangre en su pie
el zapato le aprieta
la novia está chueca

El príncipe se apresuró a regresar a la falsa novia, y la segunda hermana intento ponerse el zapato; aunque sus dedos entraban, le sobraba un buen pedazo del talón.
Corta un poco de tu talón, cuando seas reina ya no tendrás que caminar".
Mutilación y más mutilación en un frenesí de amputaciones inapropiadas… La chica se aguanto el dolor y se fue con el príncipe, solo para que se repitiera el canto de las palomas:

Óyelo óyelo bien
hay sangre en su pie
el zapato le aprieta
la novia está chueca

El príncipe volvió (al parecer sin escandalizarse nunca por tanta sangre y amputaciones) para ver si quedaba alguna chica, Cenicienta es presentada y el desenlace es aquí conocido: el zapatito calzaba perfectamente sin necesidad de maniobras quirúrgicas inapropiadas.
El horror mezclado con ira mezclado con hemorragia de sus hermanas y madre fue magistral.
Esta vez las palomas corearon, desde el avellano;

Óyelo óyelo bien
no hay sangre en su pie
el zapato no aprieta
la novia es perfecta

La narración concluye cuando las hermanastras asisten a la boda, para tratar de congraciarse con Cenicienta; las palomas acuden y les devoran los ojos, uno y uno al entrar y uno y otro al salir…
Animales intelectualmente antropomórficos fueron poseídos por el espíritu de némesis y, arbitrariamente, castigaron la maldad con más maldad y sobre todo; sangre.
A continuación, y para finalizar, citare uno de los comentarios de la entrada con la traducción de Juan Luis Dammert;

Anonymous said...
Me gusta mucho más que lo que plantea Disney, la verdad es que ambos tienen esa idea de que los sueños se hacen realidad y que el que sufre será recompensado. Para ser sincera no me agradan mucho este tipo de cuentos, pero al menos este tiene algo oscuro en la forma de castigar que me parece interesante.
Gracias por la traducción!

Algo oscuro…
Esta vez no habrá conclusiones editoriales, sencillamente se buscaba la difusión de la versión gore de Cenicienta entre los amables lectores, cada uno deberá apelar a su conciencia para determinar si las amputaciones innecesarias son elementos imprescindibles en la literatura infantil contemporánea y si es o no un cuento apropiado para los infantes, franceses o no.

Sin otro particular,
Atte.
Mr. Nemo


sábado, 21 de enero de 2012

Hunter Children

No son muchas las criaturas que se han ganado, a pulso, la consideración litúrgica de ser horrendas pesadillas que evocan la muerte y el epíteto de ser de mal agüero…

Las ratas han inflamado horrores a lo largo de la Edad Media como seres de peste, alcanzando esto su punto más áspero en la muy conocida Peste Negra que desoló Europa en el siglo XIV.
Hombres con mascaras de cuero en forma de cuervo, túnicas negras y galera en copa se aventuraban a las ciudades infectadas, eran los macabros médicos-mercenarios que estaban dispuestos a meterse en los focos de peligro a cambio de alguna bolsa de dinero…

En este periodo histórico se ambienta un popular cuento para niños. “Der Rattenfänger von Hameln” o también conocido como “El flautista de Hamelín”.

Una marabunta de ratas se instala en el poblado alemán de Hameln o Hamelín, amenazando destruir la integridad higiénica y social. Cuando un hombre singular aparece…

Querido lector, su mente está a punto de ser abierta para contemplar una curiosa danza de la muerte protagonizada por ratas, niños y al compas de un diabólico personaje ataviado a la usanza del arlequín.

La propuesta del enigmático personaje fue sencilla, el tenia el poder de atrapar a cualquier ser viviente; sea que nadara en el mar oscuro, volara en las alturas distantes o corriera por las sombras… Y que por una cifra determinada, podría desalojar las ratas del poblado.

Ni vale decir que las autoridades no lo pensaron dos veces y cerraron el trato. El flautista comenzó a tocar y las ratas acudieron, danzando de forma infernalmente antinatural siguieron al flautista hasta un rio donde él las hizo ahogarse.

La cuestión se retuerce cuando el personaje vuelve a reclamar su recompensa y las autoridades se niegan a dársela, en argumento de que al fin y al cabo las ratas ya estaban muertas y que eso no podía volverse atrás…

Luego de amenazar fútilmente a las autoridades, el personaje descargar su venganza… no en ellos sino en sus hijos. Tocando de nuevo su macabra melodía los niños acuden danzando, y danzando los lleva a una colina, donde se mete con ellos en una cueva… saliendo de la historia, al igual que los niños, de los cuales no volvió a saberse nada…

Todas las versiones coinciden en que el numero de los niños era de 130.
Interesantemente, las fuentes históricas (un grabado en el pueblo de Hamelín cuya datación oscila entre 1602/1603, y un relato del 1384 que simplemente dice “Hace diez años desde que nuestros niños salieron”) confirman que las ratas se agregaron a la historia en una versión de 1559, ya que estaban ausentes en las versiones más tempranas.

Algunas teorías identifican al flautista como una figura de la muerte… Era la usanza representarla como un arlequín que guiaba la famosa Danza de la Muerte. Los niños pudieron haber muerto en la peste bubónica (recordemos la fecha), o en algún tipo de accidente ahogándose en el rio, eso es un misterio…

Otras teorías señalan que realmente el motivo de la huida de los niños (aunque ya estaríamos hablando de jóvenes) habría sido escapar de las ratas, o la colonización de la región sur del Mar báltico, en algunas partes de Moravia (ahora dentro de la República Checa) o Priegnitz y Uckermark, ambos al norte de Berlín y en la región de Pommeranian (ahora una parte de Polonia)

Finalmente… otra teoría aun más oscura, propuesta por el escritor, periodista e historiador William Manchester en base a relatos del clérigo y erudito escritor Robert Burton, apunta la causa de la desaparición de los niños a un asesino psicopático-sadico-pedofilico, como los de las novelas de Dylan Jones…
El 20 de junio de 1484 un asesino secuestró 130 niños del poblado de Hamelín… y algunos si pudieron volver a ser encontrados, desmembrados colgando de las ramas de algunos árboles en el bosque oscuro…

Hacia 40 años Gilles de Rais, el sádico depredador de victimas que inspiraría el relato de “Barba-Azul”, que ha sido analizado por Cuentos al Contemporáneo, había dejado su huella en el mundo…
Son, ciertamente, muchos los monstruos que ha generado la tierra…

Y, ciertamente, nunca sabremos con certeza cuál fue la suerte que corrieron los 130 niños.
Este cuento infantil ha sido basado en escabrosos y confusos hechos históricos con proporciones cuanto menos siniestras… Siendo sutiles, podemos tal vez decir que fue edificado sobre un misterio, actualmente sin una respuesta fáctica.
Finalmente la moraleja es… sea cual sea la versión del cuento que leamos.

SIEMPRE CUMPLE TUS PROMESAS… No esperes que hombres malvados se venguen dañando a tus hijos…

Sin otro particular,
Atte.
Mr. Nemo


domingo, 15 de enero de 2012

Espectros Subconscientes

Paz y misericordia sea a todos ustedes.
En esta noche peculiarmente prometedora, donde hay ratas que se arrastran en los callejones, y donde en algún lado puede oírse el tauteo de los zorros que se mueven en la oscuridad. En esta noche peculiarmente prometedora, donde hay bandadas de anónimos malhechores posando en plazas. En esta noche peculiarmente prometedora, donde si nos quedamos quietos por un momento… oiremos al mundo moverse.
En esta noche peculiarmente prometedora y particularmente barroca es que yo, en mi sacra potestad de editor mayor de obras, levanto del recuerdo y el polvo… El desiderátum final de un enigma que ha inflamado tortuosas leyendas urbanas y robado el sueño de los eruditos…

Por cierto que no estará de más hacer un paréntesis anunciando que desde hace un tiempo Cuentos al Contemporáneo se ha registrado en Creative Commons (CC) para tener una licencia de propiedad intelectual a fin de proteger su contenido de eventuales robos/plagios/similares…

Ahora sin más preámbulos, sumerjámonos.

El preludio

Todo comienza un ventoso día, desde la puerta de Circulo de la Prensa hasta una esquina gris de Buenos Aires, pasando por diarios mediocres y de mala muerte. A la caza de alguna extravagancia o cosa digna de ser investigada para nuestra “tesis”.

¿Sera cierto que en aras de las Guerras de Marcas contemporáneas, producto de la nueva macroeconomía, las grandes multinacionales harían uso de material subliminal en sus publicidades para alzarse por encima de sus competidores?

Horas de trabajo de psicodélica reflexión dieron el resultado de la susodicha hipótesis… A continuación desglosaré punto por punto la premisa, a fin de llegar a las conclusiones finales.
Parte de los créditos y agradecimientos son para Andrés Piccione y Franco Nazar, colegas y compañeros de este trabajo underground.

El poder de las marcas y los fantasmas

Como lo define Naomi Klein en No Logo; ahora las principales potencias mundiales no son países sino multinacionales transoceánicas. En un mundo globalizado donde estas empresas tienen el poder de cubrir multitud de países con una misma marca de producto, la pugna de una empresa por levantarse como una marca más fuerte ante otra empresa que ofrece los mismos productos. (Pepsi y Coca cola) es conocida como “Guerra de Marcas”
Hay, de hecho, un párrafo de Klein bastante magistral, en la que compara la publicidad con veneno para cucarachas y a nosotros con las susodichas cucarachas; es bien sabido que los pequeños animales sufren un acostumbramiento a la toxicidad seguido de una inmunización. La publicidad es igual… Nos hacemos resistentes a los deprimentes y vacios anuncios coloridos, es necesario algo más que una modelo sosteniendo un tazón de cereal… Hay quizás un darwinismo despiadado en las leyes de la mercadotécnica.

Ahora será acertado hacer una distinción apropiada en cuanto al término de “publicidad subliminal”, ya que a lo largo de las pesquisas nos chocamos con la rara paradoja de personas que aseveraban que toda publicidad lo era, y personas que negaban férreamente que existiera…

Citando el inciso F del artículo 81 de la ley 26.522 de emisión de publicidad del COMFER:
No se emitirá publicidad subliminal entendida por tal la que posee aptitud para producir estímulos inconscientes presentados debajo del umbral sensorial absoluto.
El preámbulo del Código de Ética y Autorregulación Publicitaria, del CONARP, en la parte III dice lo siguiente sobre los subliminales:
“III. Disposiciones especiales: PUBLICIDAD SUBLIMINAL: Artículo 15.- Ningún mensaje puede incluir técnicas dirigidas a inducir su PERCEPCIÓN SUBLIMINAL por parte del receptor sin que éste pueda reconocer que se trata de un aviso.”

A continuación entonces, definiremos contenido subliminal como aquel contenido (imágenes o audio) que está por debajo de la capacidad natural de percepción humana, y que solamente es captado inconscientemente. Y la publicidad que hace uso del contenido subliminal para coartar la libertad de elección del espectador, como publicidad subliminal.

Fotogramas fantasmas; pueden resultar un bochorno.

Entrevistas exclusivas a personalidades del ambiente underground de los videos finiharios (Comprendiendo al finiharismo como creadores de cortometrajes artísticos con contenido subliminal) Axelexa y Laicagm, dejaron en claro que sería posible, en el marco de una publicidad, jugar con los elementos y colores necesarios para crear mensajes ocultos complejos. Aunque no obstante una publicidad de contenido “explicito” que apela a las necesidades físicas o emocionales de la persona seria más funcional, señalan ellos. Como también asevera Citlalli Hernandez. (Recursos de Publicidad - Universidad de Oaxaca, México) “en el caso de que tuviera que hacer una PS… Seria retomando algún aspecto sexual... Puesto que esa es la mayor necesidad física e incluso emocional…”

Necesitábamos a alguien que hubiera intentado hacerlo… La providencia se llamó Ariel di Marco; director de cine y profesor de herramientas audiovisuales para el stop-motion y documentales en el instituto privado de cine BAC.
“Sobre el cuadro oculto… es una persistencia; percibís algo pero no llegando a identificar que es, es un concepto llamado persistencia retiniana, salvo que se dé en una repetición. En su momento hice unos experimentos, hace varios años, con Súper 8, una película, pegando una serie de cuadros en un rulo, para que el proyector pasara siempre la misma secuencia. Para probar, en plan experimental, probábamos poner fotogramas porno en una imagen que no era porno, para generar lo que hizo después esta película El club de la pelea, que narra esa cuestión. Si uno intercalaba los fotogramas con alguna frecuencia, terminaba siendo perceptible y el espectador se daba cuenta; resultaba un bochorno…
Entonces tiene que ver con la cantidad de cuadros y la frecuencia; si uno los pone a determinada frecuencia que se hace perceptible para el espectador, y pierde el sentido de lo que se trataba; de que no fuera perceptible”

“La publicidad es subliminal por definición, al menos la de esta época. Yo no veo una sola publicidad, ni una sola, que te diga “consumí, nene”, pero en realidad todas me quieren decir eso. Entonces, si no me lo dicen de frente, ¿no es subliminal?” reflexiona Juan Pablo Bermudez; periodista, ex publicista y profesor de publicidad.
Efectivamente, toda publicidad apela a mecanismos inconscientes relacionados con necesidades humanas.
“Le están vendiendo a un “loser” que por comprarse un teléfono cree que va a ser un “winner” y va a tener a todas las minas tiradas a su disposición. Igual que las publicidades de auto: el tipo que se levanta a la mina porque tiene auto. ¿Y después el auto te entra en la cama? ¿Entendés? ¿Cuál es grado de conciencia para que eso funcione? Porque es un engaño, y si ese engaño funciona hay algo en el plano inconsciente que nos están trabajando todo el tiempo.” Sigue con su soliloquio Bermudez.

Honestamente no creo que haga falta publicidad subliminal… exclamaron Di Marco, Bermudez, Hernandes y los finiharios.

“Y te voy a dejar como ejemplo una publicidad: hace algunos años había una publicidad de un pibe que era terriblemente narigón, pero así ya grotesco, que se levantaba a LA minita por el auto. Y la publicidad terminaba diciendo: “Un auto diferente te hace sentir diferente”. ¿Sabés por qué te digo que no creo que necesite de la subliminalidad? Porque eso que dice esa publicidad es lo que yo aprendí como “recurso indispensable de la publicidad”; Yo veo que una publicidad me pone frente a los ojos lo que debería ser un recurso de la creatividad puertas hacia adentro y me lo hace manifiesto… “Boludo, te estoy diciendo que por tener este auto no te vas a sentir narigón”. Pero como te decía antes, nadie le explicó al pibe que en la cama al auto lo tiene que dejar afuera. Es él con su nariz y la mina, ese es el único problema. Y otra cosa: no era un feo pibe, tenía una nariz grande, pero no era un feo pibe. La pregunta es: ¿por qué te tiene que molestar una nariz grande? Ese también es un detalle. ¿Por qué me lo dice la publicidad…?”

No creo que haga falta la publicidad subliminal…

“Uno termina o accede a determinado producto que hace que seamos de determinada manera, formemos parte de determinados grupos debido a tal ropa o bebida, etc.” Sentencia María Bonilli; Profesora de Psicología Social en la UBA

Sonidos siniestros al derecho y al revés
Se habla mucho, también, del audio con contenido subliminal; al invertir tal o cual audio escucharemos un mensaje de odio, de satanismo, de enlistamiento a la marina…
“Casi cualquier sonido invertido tiene algo un poco siniestro, porque es algo en parte reconocible y a la vez extraño. Como un sonido de respiración… de succión, como si el sonido terminara para atrás…” señala Di Marco
“Es interesante en un sentido artístico; como hace Lynch al final de Twin Peaks, cuando el enano se le acerca al moribundo y le dice “El ritmo que te gusta se volverá a poner de moda” bailando al revés y hablando al revés; y así mismo Lynch lo pasa al revés…
El sonido está compuesto de capas, cuando uno lo edita se da cuenta que hay millones de cosas que aparecen ahí, cuando uno se pone a trabajar con algún nivel de detalle se da cuenta que cualquier ambiente está formado por multitud de sonidos, muchos de los cuales no percibís, y al mismo tiempo los percibís. Ahí hablamos de algo subliminal, estrictamente hablando.”
No lo percibimos…
“El famoso "audio invertido" Solo da la entrada a la curiosidad, o da aviso a que existe un mensaje” aclara Laicagm el finiharista.

¿Pero para qué dar aviso de un mensaje oculto…? Además de fines artísticos. ¿Para qué dar un mensaje oculto…? Si el mensaje explicito cumple perfectamente su cometido.

Casi cualquier sonido invertido tiene algo un poco siniestro, porque es algo en parte reconocible y a la vez extraño…
Como un sonido de respiración…
De succión, como si el sonido terminara para atrás…

El jardín del Pegazo
Las imágenes con sub imágenes ocultas tienen una tradición…
“En El jardín del Pegaso, Van Gogh mete en una imagen de un paisaje de un parque un montón de imágenes. Si uno invierte el cuadro por ejemplo, se ve un caballo alado, el Pegaso. Y si lo seguimos dando vueltas, encontramos imágenes de gente que él admiraba. O incluso usa la anamorfosis, al ver por ejemplo, el reflejo de la pintura en una superficie curva encuentra un dibujo que de otra manera no ve. Es una técnica con tradición desde la pintura y que eso aparezca en dibujitos de Disney es algo complicado, escabroso. ¿Hasta qué punto no será algo que el dibujante hace sin darse cuenta?

Hay un libro que leí en la facultad que analiza esto, se llama Para leer al Pato Donald, en donde habla específicamente de estas cuestiones que surgen en Disney.” Expresa Di Marco.
Cuestiones que implican una inconsciente transmisión de la corrupción innata del individuo en su obra; como Cuentos al Contemporáneo analiza en la sección “Cuentos Contados “, claro que el poner una IMAGEN oculta requiere un estado de conciencia activa… y por supuesto, una intencionalidad en el acto.

Honestamente no creo que haga falta publicidad subliminal… exclamaron Di Marco, Bermudez, Hernandes y los finiharios.

No obstante reconocemos esta, como la técnica más viable para la implantación de mensajes subliminales... Por supuesto que se requeriría talento para crear un mensaje profundo, dirigido a las necesidades más intrínsecas del humano contemporáneo y así mismo, relacionado con el producto.

Finalmente: “No hemos detectado publicidad subliminal”
Declaró el jefe del Departamento de Publicidad del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), Pablo Hernández.
¿Actúan por denuncia?
“Nosotros tenemos fiscalización propia y podemos recibir denuncias de cualquier ciudadano, por supuesto, en lo que tenga que ver con el cumplimiento de la Ley de Radiodifusión. Nosotros somos la autoridad de aplicación de la Ley de Medios, no de otras cosas. También un ciudadano puede intervenir directamente, ir a hacer un recurso judicial y considerar ir a Defensa del Consumidor y decir ‘hay publicidad subliminal’.” Nos explica.

O sea que no hay antecedentes ni de denuncia ni de detección
Aunque no soy tan antiguo en la casa, pero no conozco casos de publicidades subliminales que hayan sido detectados o sancionados. Es un recurso realmente muy complicado. Además, el que lo hace se expone no solo a una sanción, sino también a un escarnio público…

En el hipotético caso en el que haya una publicidad con contenido subliminal, ¿cómo son los mecanismos de filtro para ver si lo tiene o no lo tiene?
En principio lo deberían detectar nuestros fiscalizadores, que son personas, por lo cual también hay una capacidad de detección respecto de esa publicidad que mucho tiene que ver con la persona que esté mirando. No hay un adiestramiento particular del fiscalizador respecto a la publicidad subliminal, para que busque específicamente eso. Simplemente se nota por la destreza de estar mirando hace muchos años, puede percibir eso

“tiene que ver con la experiencia; con el grado de entrenamiento que uno tenga para percibir estas cosas, cuando yo edito me doy cuenta cuando hay, por error, un fotograma negro, pero entiendo que hay un montón de gente que no lo percibe. Tiene que ver con el hecho de un ejercicio de acostumbramiento al trabajar con esto.” Suenan las palabras de Di Marco sobre los fotogramas fantasmas…

¿Entonces desde la sanción de la primera ley no hay antecedentes?
La primera ley de radiodifusión de Argentina ni siquiera contemplaba la publicidad subliminal como posibilidad, no hay ninguna mención. Salvo en la ley 2285 del año 80, ahí es la primera vez que hay una mención específica, y en la nueva. Pero en el antecedente regulatorio siempre estuvo penada la publicidad subliminal, cuando hubo mención.


A fin de no abusar ad eternum de la buena predisposición del lector, entre toda la vorágine de testimonios, razonamientos y demás. Señalare sencillamente, que por más terrible que sea la leyenda urbana sobre la publicidad subliminal, la publicidad tan aparentemente inofensiva que vemos a diario es la que le esta licuando el cerebro a la sociedad… con mensajes aterradoramente explícitos y al mismo tiempo con una intencionalidad oculta y, en un sentido muy sutil… subliminal.
Los verdaderos monstruos no están ocultos en películas prohibidas o misteriosas, ni en el último fotograma de la película del Pato Donald… están en su televisión.
Ud. elige, mi querido lector, seguir alimentándose de esa publicidad. Por supuesto entendemos que es una jaula de hierro que abarca más allá del televisor, está en Internet, está en el subterráneo, esta observándole desde enormes edificios o desde dentro de su heladera… Pero ahora Ud. conoce la verdad…
Sin otro particular,
Atte.
Mr. Nemo


viernes, 6 de enero de 2012

Crónicas desde Patolandia


Crónicas desde Patolandia

Hace tiempo, entre las diversas peripecias que atravesé junto con un equipo de personas extraordinarias para realizar una serie de pesquisas necesarias para llegar a resolver el misterio de los espectros subconscientes… (Dossier que subiré a posteriori en Mundo Enfermo y Triste) Llego a mis manos cierta información de un libro que podía revelar un secreto.

En el espacio de una entrevista a un director de cine especializado en recursos audiovisuales supe de la existencia de un libro llamado “Para leer al Pato Donald”, el cual traía cierto tipo de luz sobre las intenciones ocultas de Disney.

Cuando supe esa información… en parte para engrosar el marco teórico de mi investigación y en parte para añadir cimientos al análisis de cuentos infantiles (o meramente para difundir la obra) me propuse conseguirlo.

“Para leer al Pato Donald – Comunicación de masa y colonialismo” De Ariel Dorfman, escritor argentino radicado en Chile, y Armand Matelart, sociólogo belga. (uno de los cuales fue incluso mentor de mi profesor de técnicas de redacción).

Ambos autores hacen un análisis de las obras Disneydianas desde un enfoque marxista-revisionista. Ahora bien, donde estaría mi sorpresa sino en que, a priori, coincidía con algunos puntos básicos de los autores.

El punto de esta publicación es la difusión de la obra de Dorfman & Matelart (con pleno reconocimiento de la obra de ellos), un acercamiento a sus premisas desde la óptica de la editorial de Cuentos al Contemporáneo y un análisis propio sobre el fenómeno Patolandia y los puntos en los que creo que, como editor, se debe dar una respuesta.

Sumerjámonos.

Luego de un prologo para patólogos, en el que se nos brindan algunos detalles concernientes a la publicación de la obra; como por ejemplo una auto-profecía sobre la recepción social de la obra.

Los autores se adelantan a la satirización de la llamada “opinión pública”, brindando incluso epítetos y frases para que la prensa amarilla pueda apropiarse de ellos y no derrochar exceso de glucosa buscando adjetivos descalificativos; Soeces, inmorales, agitadores, amargados, enredados en complicados argumentos que buscan la sofisticación y la fraseología… y medio párrafo más.

¿Por qué ocurrirían esas reacciones? ¿Simplemente por ser autores partidarios del marxismo-revisionista? ¿Por el temor de ideas socialistas en el gobierno de Allende? ¿O quizás porque atacar deliberadamente el bastión de la inocencia Disneylandia es considerado universalmente como un pecado repudiable?

“opinión pública” que ha sido adoctrinada en el club de Patolandia, por supuesto.

Es innegable, al menos por parte de Cuentos al Contemporáneo, que Disney se ha convertido en una representación colectiva que extiende sus brazos abarcando buena parte del planeta, sino el planeta todo.

“Los juegos infantiles asumen sus propias reglas y código: es una esfera autónoma y extrasocial.” Declaran los autores, antes de proseguir detallando que esta esfera infantil es apolítica; cualquier intento de introducir los dilemas y complicaciones de los adultos no hace sino pervertir este ambiente de pureza.

Ahora tenemos, entonces, una aproximación a porque estas historias están protagonizadas por animales antropomorfizados; los animales, después de todo, no pertenecen ni a derecha ni a izquierda, y no tienen mucho interés en cuestiones socioeconómicas.

Esto no es un invento moderno después de todo, desde las fabulas de Esopo que dejamos que los animales enseñen a los niños las materias básicas de la vida.

En esta introducción preliminar, se nos habla también del hombre adulto que escribe literatura infantil, justificando su estilo y estructura narrativa en lo que “él cree que debería ser un niño”.

Difícilmente, dicen los autores, “un adulto podría proponer para su descendencia una ficción que pusiera en jaque el porvenir que él desea que ese pequeño construya y herede.”

Estos adultos recrean en sus obras, un mundo interior perdido para ellos por la corrupción, pero presentado como inmaculado para los niños. Proyectando sus ideales de una infancia dorada…

Caen en una tautología, como señalan los autores; “Se miran a sí mismos en un espejo creyendo que es una ventana. El niño que juega ahí abajo en el jardín es el adulto que lo está mirando, que se está purificando”. Después de todo, el niño deberá recrear las representaciones colectivas que le ha inculcado esta literatura para poder insertarse en la sociedad y ser aceptados.

Esos niños reivindicaran los valores de sus padres…

Ahora, este pequeño espacio de pureza en realidad “importa de contrabando e involuntariamente el mundo adulto conflictual y contradictorio. El diseño de este mundo transparente no hace sino permitir el encubrimiento y la expresión subterránea de sus tensiones reales y fatigosamente vividas”. (Creo que ni con toda la mordacidad que otorga una madrugada podría haber hecho una frase tan asertiva como la de los autores)

“Por eso, la literatura infantil es quizás el foco donde mejor se puede estudiar los disfraces y verdades del hombre contemporáneo, porque es donde menos se los piensa encontrar.”

A grandes rasgos esta es una síntesis proteica de los detalles introductorios al análisis en sí de las historietas.

El primer rasgo que salta a la vista en el mundo Disney es la asexualidad total, incluso como mera insinuación; es un mundo de tíos, sobrinos, hermanos, más sobrinos… Pero nunca un padre. (Salvo Lobito y el Lobo y, a mi entender, el extraño hijo de Goofy; Max)

“Para ocultarle la sexualidad normal a los niños es urgente construir un mundo aberrante, que para colmo transpira secretos, juegos sexuales en más de una ocasión.”

Bien, los autores achacan la falta de padres a un intento por aislar al personaje de cualquier origen terrenal. (Si no tiene origen, tampoco muere). Y más profundamente, a una relación de evasión contractual entre la presencia y ausencia del padre que se otorga en ese placido mundo mágico.

Bien, tan solo diré que hemos leído cuidadosamente los efectos perversos que tienen los cuentos con sexualidad explicita (mucho más si implican parafilias)

Desde el punto de vista editorial, un Disneyworld SEXUALMENTE explicito se me hace macabro…

El análisis sigue por otros derroteros; una decodificación de cada género de personajes y su correspondiente simbolismo (los indígenas, los chicos malos, los niños, los adultos, los ricos).

El análisis tiene rigor en los fundamentos marxistas de la lucha de clases, y se brinda información sugestiva sobre qué imagen transmite Disney sobre; el trabajo, la riqueza, las periferias, el esfuerzo…

Siempre creí que había algo que decir sobre Disney, de hecho esperaba que este momento llegara.

En la presente publicación se mencionan aquellos elementos con una relación más intrínseca a los temas abordados por Cuentos al Contemporáneo. (Relación causa-efecto de la literatura a la sociedad, sexualidad en los cuentos, infiltración de contenido latente perverso en la prosa adulta) todo lo demás relativo a lo que los autores tienen para decir de Disney podrán verlo en su libro.

(Es dable también decir que no entrare a explayarme sobre un análisis netamente marxista de algo, por el sencillo hecho de que mi página, al igual que los animales de Disney, trata de mantenerse al tanto de los serpenteos de la política)

Finalmente, y a modo de conclusión, fue sugestivamente interesante comprobar que otros autores comparten las ideas-base que esta página transmite a la sociedad de padres lectores.

Sin otro particular,

Atte.

Mr. Nemo


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