jueves, 16 de octubre de 2014

Garibotto


Preludio

Son las 5:15 de la madrugada, revolotean algunos mosquitos en la oscuridad y se comienzan a escuchar los cantos de los pájaros, que tanto deprimen mi corazón de noctámbulo, indicando la cercanía del día. Yo no puedo dormir, tal vez nunca más pueda hacerlo.
Me gustaría decir que me desvela alguna pasión romántica tormentosa, algún tipo de especulación ontológica muy profunda o jactarme de que escribo alguna obra literaria con maestría inédita… pero no. Tengo un litro de cafeína corriendo por mi sistema nervioso desde hace horas, la sospecha de que no podré conciliar el sueño nunca jamás y la certeza de que dentro de unas horas rendiré, si no muero antes, un parcial.

Garibotto
14-08 02:03hs // Hoy en la Unsam me senté al lado de Garibotto…

Repetiría su nombre hasta el hartazgo, en un fetichismo casi orgásmico. Regodeándome en fantasías que ni siquiera son eróticas, donde simplemente converso con ella. Ni siquiera con ella, porque no la conozco ni un ápice, converso con la Garibotto que yo me imagino que es. Puedo imaginarla una y otra vez sin que nunca se gaste su frescura, su espontaneidad y su sonrisa. 

… antes de entrar al aula la estuve mirando de reojo pensando en la imposibilidad de que nunca conversáramos.

Garibotto es una dulce tregua inducida por una fugaz rebeldía al conformismo de la soledad. Es un estímulo para que un corazón insensible se estremezca en un estertor muy parecido a la vida. Garibotto tiene curvas que se desdibujan en los recuerdos y trazan figuras fantásticas que me dejan mudo y admirado.

03-09 21:47hs // Si voy a la clase de Ecología de los medios es para ver a Garibotto…

Garibotto es la perfección, es una dulce ignorancia recubierta de consoladoras fantasías. Es un continente negro e indómito que me atemoriza y que prefiero recorrer con tranquilidad en mis sueños. Garibotto es la palabra “imposible” domada con cabestro y freno como un caballo dócil. 

Pienso que nuevamente necesito estar enamorado de alguien, e idealizo a Garibotto a un nivel de amor platónico.

Garibotto es también quimera. Es suave somnífero que adormece el alma. Es una pieza de hierro que me hunde más y más en el oscuro abismo de la fantasía y de la contemplación… Garibotto es un juguete de los clamores más profundos de mi alma. Es una simple figura dibujada, incapaz de comprenderme, ¡ay!

14-09 23:23hs // Mi psiquiatra, como mi psicóloga, también se preocupó por las ensoñaciones de Garibotto…

Garibotto es lo que yo quiero que sea. Un placebo, una pastilla de risperidona, una epifanía, una pesadilla. Es un pasatiempo peligroso de significados ambiguos. Garibotto es un mantra que murmuro para espantar el silencio.

…“Quiero que te enamores de alguien real, que esto sea un proyecto para vos. Quiero verte con los pies en la tierra”.

Son las 6:05 de la mañana y la claridad extiende sus brazos por la ventana. Me despido de ti, Garibotto. Aunque no lo adivines, y seguramente nunca lo sepas, un joven que juega a ser escritor sintió que su corazón brincaba cuando escuchaba el ruido de tus tacones entrar al aula y ante la expectativa de que quizás, esa vez, te sentaras a su lado. Me gusta pensar que es un tributo silencioso, no a tu belleza (que es real) ni a tus virtudes (que deben ser muchas), sino a tu mera y fantástica existencia.

Mathematicus

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